UNA SELECCIÓN PRIVADA AL MES
PARA DESCUBRIR VINOS DE CARRETERA SECUNDARIA
Viaje #04
Tempranillo
2023
Castrillo de la Vega
Importante: este pedido no es de entrega inmediata. Al pagar reservas las botellas de esta selección. Los pedidos se envían desde la bodega una vez finalizada la campaña.
Me encontré...
Con una historia que empieza mucho antes de esta botella.
En Castrillo de la Vega, varias generaciones de viticultores han trabajado sus viñas alrededor de un proyecto común: la cooperativa San Roque de la Encina, fundada en 1956.
Detrás de la marca Monte Pinadillo hay unas 400 hectáreas de viñedo, con una edad superior a 30 años. Parcelas diferentes, suelos distintos y una memoria agrícola que sigue teniendo un destino: hacer vino.
Dentro de ese conjunto aparece El Notera. Un lugar con nombre propio que la bodega ha elegido expresar por separado.
La diferencia
La diferencia está en acercar la mirada, una parcela singular de Castrillo, que no todos los años recoge la misma uva.
El Notera es un vino de paraje elaborado con Tempranillo vendimiado a mano, fermenta espontáneamente con levaduras autóctonas y el vino pasa al menos nueve meses en barricas de roble francés.
Me interesa esa capacidad de una cooperativa para reconocer las diferencias de su viñedo y darles un lugar en sus vinos.
Compartir bodega también puede permitir reconocer lo que hace diferente a cada viña.
Aprendí...
Que conservar una viña implica seguir encontrándole un destino.
Cultivarla, elaborar su uva y conseguir que el vino llegue a una mesa forman parte de la misma tarea.
Una cooperativa puede reunir los medios para hacerlo. Y también puede mirar con atención sus diferencias: qué aporta cada parcela, qué merece elaborarse por separado y qué nuevas posibilidades ofrecen las variedades de siempre.
Este viaje me deja una pregunta:
¿Cuántos vinos distintos caben en el patrimonio de un pueblo?, ¿Tantos como las personas que continúan el legado?
¿Por qué lo elijo?
Porque permite acercarse a una Ribera del Duero construida por muchas familias.
Porque detrás hay una organización profesional que reúne medios para cultivar, elaborar y comercializar el trabajo de sus socios. Con una mirada donde la enóloga Luciana Calvo, vuelve a sus raíces tras viajar por las mejores viñas de Pétrus.
Y porque ese patrimonio para ella ahora ofrece posibilidades distintas: un blanco de una única parcela de Albillo Mayor, rosados, tintos con diferentes crianzas y elaboraciones procedentes de cepas centenarias. Un legado, un reto, una suerte.
El Notera es una puerta de entrada a esa diversidad. Un vino de origen concreto dentro de una historia compartida.
La ficha de colaboración recoge una producción de 7.500 botellas para el vino seleccionado. Una escala que permite acercarse a una historia concreta sin perder de vista el proyecto colectivo que la sostiene.